El viernes 4 de octubre Trump firmó una proclama que suspende la entrada a Estados Unidos de inmigrantes que no pueden pagar sus costos de atención médica y que no estarán cubiertos por el seguro de salud dentro de los 30 días posteriores a su llegada al país.

Esto incluye a los inmigrantes que están a punto de solicitar una visa estadounidense. El documento será negado si no están cubiertos con un seguro médico o puedan comprobar que tienen los recursos financieros para cubrir cualquier gasto que surja durante su viaje.
La nueva medida entra en vigor el 3 de noviembre. No aplica para los inmigrantes que ya estén en Estados Unidos, quienes busquen asilo o los refugiados. Sin embargo, el requisito sí podría involucrar a las esposas y padres de ciudadanos estadounidenses que quieren viajar al país.
El seguro médico puede ser adquirido individualmente o provisto por un empleador, explica el diario The Guardian. También puede ser una cobertura a corto plazo.
Fuente: El Universal