Reynosa, Tamaulipas – Una residente de la frontera entre México y Estados Unidos compartió recientemente una experiencia alarmante con su nuevo vehículo, un SUV Mazda 2024, adquirido en la agencia Mazda Reynosa.

La propietaria, quien prefirió mantener su anonimato, relató cómo su vehículo, con apenas un mes de uso, se incendió inesperadamente, poniendo en riesgo su vida y la de su familia.
El 5 de julio, la propietaria compró el SUV Mazda 2024, un vehículo que había deseado por mucho tiempo. Sin embargo, una semana después de la compra, el vehículo comenzó a emitir un ruido extraño. Al llevarlo a la agencia para su revisión, el encargado del área de servicio atribuyó el problema a la gasolina contaminada, sin realizar una inspección previa.

A pesar de las explicaciones de la propietaria sobre el origen de la gasolina, el personal de la agencia insistió en que ese era el problema y procedió a realizar un supuesto servicio de limpieza del sistema de combustible, por el cual la propietaria tuvo que pagar.
El 5 de agosto, aproximadamente a las 6:30 de la mañana, el SUV Mazda se incendió mientras estaba estacionado bajo techo. La rápida intervención de los bomberos y la policía evitó una tragedia mayor, pero el vehículo quedó completamente destruido. Afortunadamente, nadie resultó herido.

La propietaria se comunicó con su seguro, que respondió de manera eficiente y levantó el caso. Sin embargo, la respuesta de la agencia Mazda Reynosa fue decepcionante. A pesar de que el vehículo tenía solo un mes de uso, la agencia no supo cómo hacer válida la garantía y nunca se comunicó con la propietaria para darle una solución.
Esta experiencia sirve como una advertencia para otros consumidores sobre la importancia de exigir un servicio adecuado y de calidad, así como de estar atentos a cualquier irregularidad en sus vehículos nuevos. La propietaria espera que su historia ayude a prevenir situaciones similares y a mejorar la atención al cliente en las agencias automotrices.
Fuente: Redacción