Texas.- Autoridades federales de EE. UU., encabezadas por el FBI, realizaron un operativo encubierto en el sur de Texas que dejó al descubierto una red de contrabando de combustible con posibles conexiones en México.

Durante la intervención —realizada esta semana en ciudades como Río Hondo, Los Fresnos y Brownsville— se aseguraron al menos 20 pipas cargadas con hidrocarburos. Según la investigación, el combustible tenía como destino México, y se pretendía introducir sin cumplir con las regulaciones fiscales correspondientes.
El caso gira en torno a la empresa texana Arroyo Terminals, señalada de encabezar un esquema de evasión fiscal conocido como “huachicol fiscal”, mediante el cual se habría utilizado documentación falsa para simular que el producto eran residuos industriales y así evadir impuestos.

La familia Jensen, dueña de la empresa, fue acusada formalmente: James Lael Jensen, Maxwell Sterling Jensen, Kelly Anne Jensen y Zachary Golden Jensen enfrentan cargos por contrabando, lavado de dinero y fraude financiero.
Aunque por el momento no se han revelado nombres de empresas mexicanas, fuentes federales confirmaron que la investigación también se extiende a compañías ubicadas en Tamaulipas. Las rutas de ingreso del combustible incluirían el puerto de Altamira y cruces fronterizos como Reynosa y Matamoros.
El modus operandi consistía en introducir combustible a EE. UU. desde México para refinarlo o procesarlo, y luego devolverlo al país bajo declaraciones falsas, lo que habría generado graves daños al erario público mexicano.
La audiencia inicial está programada para el 29 de abril en la Corte del Distrito Sur de Texas. Se espera que durante ese proceso salgan a la luz más detalles sobre las operaciones irregulares de Arroyo Terminals y sus posibles cómplices.