
Japón.- Las heces fecales y la saliva de los perros y gatos contienen una bacteria ligada a la aparición del cáncer de estómago. Esta bacteria llega al torrente humano a través de los besos que los humanos dan a los perros y usan la saliva como medio de contagio, indicó un estudio de la Universidad Kitasato, en Tokio, Japón.